La semaglutida (Ozempic, Wegovy) y la tirzepatida (Mounjaro) imitan hormonas que tu intestino ya produce después de comer. Hacen tres cosas al mismo tiempo: le mandan una señal de saciedad al cerebro, frenan el hambre y hacen que el estómago se vacíe más lento. Por eso te da rechazo la comida antes, te sacias con menos y te quedas sin esa gana que aparecía de la nada.
Esto es una herramienta, no un interruptor. Lo que comes y cómo entrenas en estas semanas decide si el peso que bajas es grasa o también músculo. Ahí es donde entra Vivi: acompañando contigo la proteína, el entrenamiento y los efectos.
Esto es información para que entiendas lo que estás viviendo, no sustituye a tu médico. Quien ajusta la pluma, la dosis y la conducta es él.
Basado en: Mayo Clinic y Sociedad Brasileña de Endocrinología y Metabología (SBEM).